El día de ayer (27.9.11), el señor Aldo Miyashiro (conductor del Programa televisivo “Enemigos Públicos”) manifestó su intención de “demandar” a la señora Magaly Medina por haberlo “calumniado”, al decir que él “encubrió” a una de las personas implicadas en la investigación por la muerte del joven Walter Oyarce.
Entre otras cosas, el señor Miyashiro dijo –refiriéndose a la señora Medina- lo siguiente: “Ha dicho que yo encubro a un delincuente, una acusación bastante seria (…) No puede menoscabar mi reputación y acusarme de un delito. Tengo 35 años y no he tenido un solo problema con la justicia. Y no voy a permitir que usted –alegremente- salga a la televisión a difamar, calumniar, injuriar e insultar”.
La señora Medina en ningún momento calumnió ni difamó al señor Miyashiro. Como se pudo observar en el Programa Televisivo “Magaly Tevé”, ella ejerció el derecho que todos gozamos a expresar nuestra opinión. Así, ella comentó el Informe periodístico difundido el 26.9.11 en el Programa “Enemigos Públicos” y lo manifestado en él por el señor Miyashiro al presentar dicho trabajo. No le atribuyó- al mencionado conductor televisivo- el haber cometido delito alguno.
La señora Medina nunca dijo que el señor Miyashiro “sustrajo de la persecución penal” (conducta sancionada en el artículo 404 del Código Penal, que sanciona el delito de encubrimiento personal) a una de las personas investigadas por la muerte del joven Oyarce. Ella opinó que no se debió tapar la cara al entrevistado. ¿Brindar una opinión como la antes mencionada es un acto delincuencial? De ninguna manera. Éste es un acto legítimo, amparado en el derecho al libre ejercicio de la libertad de expresión (art. 2.4 de la Constitución Política del Perú).
De presentarse la “demanda” en contra de la señora Medina se harán valer sus derechos ante las autoridades, ante quienes demostraremos que no se ha realizado delito alguno. Reservándonos el derecho a acudir a la vía correspondiente dado los costos que habrían de producirse.
Por último, ponemos en conocimiento que la sola presentación de una querella no pone en peligro la libertad de nuestra patrocinada. Decir lo contrario, es desinformar maliciosamente.
Recent Comments